jueves, 22 de abril de 2010

LA LLAMA DEL OLIMPISMO SE APAGO




Fallece Samaranch a los 89 años

Por una insuficiencia coronaria aguda. Samaranch estuvo 21 años al frente del COI y fue el artífice de la modernización de los Juegos Olímpicos y de la incorporación de los países del bloque comunista. Fue el gran valedor de los Juegos de Barcelona de 1992.

El presidente de honor del Comité Olímpico Internacional (COI), Juan Antonio Samaranch, falleció este miércoles en Barcelona a los 89 años de edad, según confirmó el director del servicio de medicina interna del Hospital Quirón, Rafael Esteban Mur.

El fallecimiento se produjo a las 13.25 horas a causa de un paro cardiorrespiratoria, minutos después de hacerse público un parte médico en el que se señalaba que se encontraba en estado de "shock irreversible" y que su estado era "crítico".
Samaranch falleció en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Quirón de Barcelona, en la que ingresó el pasado domingo día 18 por una insuficiencia coronaria aguda, y en el momento del fatal desenlace se encontraba rodeado de sus seres queridos.
La capilla ardiente se instalará este jueves, a las 10.00 horas, en Palau de la Generalitat. Montilla recibirá a esa hora a los familiares y a partir de las 12.00 se abrirá al público para que todo el que quiera pueda dar su último adiós a Samaranch. A las 17.00 se cerrará y una hora después se celebrará el funeral en la Catedral de Barcelona.
El mundo del deporte llora la muerte de Samaranch
Tras conocerse la noticia, no tardaron en llegar las primeras reacciones. Políticos, miembros del movimiento olímpico y deportistas tuvieron palabras de reconocimiento a su gran labor y reconocieron que fue un ejemplo para todos.

Jacques Rogge, presidente del COI, le consideraba su inspiración y "el arquitecto del movimiento olímpico". Jaime Lissavetzky coincidía al señalar que para él fue "un maestro", mientras que Alejandro Blanco le consideraba "un español universal".
Un legado imborrable
Juan Antonio Samaranch vivió por y para el olimpismo. Formó parte del Comité Olímpico Internacional durante 44 años, casi la mitad de su vida, y durante más de dos décadas fue presidente del COI (1980-2001).
El legado que nos deja es imborrable. Fue el gran propulsor del movimiento olímpico y el éxito de Barcelona'92 no se entendería sin él. Hasta el final estuvo implicado en el olimpismo. Apoyó tanto la candidatura de Madrid a organizar los Juegos de 2012 como los de 2016.